Como se puede pasar de quererla, a querer arrancar su sucio y pequeño cráneo, porque aun la quiero, es decir, nunca deje de quererla, pero el rencor siempre pesa mas, el orgullo, si bien de nada me sirve nunca deja de estar allí, en tu cabeza, “es una maraca mas, una perra mas, una puta mas, una mina mas, es solo un par de senos y la sucia idea de hacerla tuya, quizás por cuanto tiempo…”, y aun así no olvido que me encanta sentir su mirada triste tratando de reencontrar al sujeto que conoció años atrás, sin saber que soy el mismo, nunca deje de ser un bastardo ni deje de sentir calor y cariño al verla, pero eso es el pasado, no podemos remendar las heridas que nosotros mismos disfrutamos hacer, aun tengo la cicatriz con su nombre, aunque cada vez mas difusa, no se borra con nada.
Desearía encontrar otra que sea más fácil de manejar, prefiero odiarla simple y llanamente, me facilitaría las cosas no tener que pensar en lo que hace y deja de hacer, sin que sea mi problema, no puedo resolverlo con medios comunes, solo alcohol, estar borracho es lo mejor que te puede pasar, ves cosas maravillosas y la música parece destrozar tu mente, rápida y brutal muele tu cerebro mientras te sacudes como un salvaje y le escupes a los infelices que te miran con miedo, ese mismo miedo que aprendí a despreciar, ese miedo que asquea en sus ojos idiotas tratando de comprender…
Ahora sacudo la cadena y recuerdo su rostro, es tiempo de pagar por algo de amor, barata y linda, no habla, es todo lo que necesito, es todo lo que puedo pagar, para satisfacer deseos rápidos sin consecuencias emocionales, sin cuestionarse el como y el por que, sin estar recordando cada cinco minutos que la extraño a pesar de que quiero destrozarle ese lindo cuerpo, ella no es nada…no es nada….
martes, 4 de agosto de 2009
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