lunes, 1 de diciembre de 2008

me pica un coco

Ojos brillantes me siguen entre las sombras de la habitación, mientras los destellos de luna invocan nombres de doncellas desconocidas

Sus voces fueron alivio al peso de la cadena, cadena que cargo por ella, eternamente me ha mantenido ardiendo, por promesas inconclusas y sueños sicóticos.

Una mascara a cada hora, el reflejo entre los espejos, despedazada por la pasión, el deseo consume toda razón, el dolor me mantiene libre de engaños.

En sus manos grabado el romance de corazones destrozados, recuerdos en el valle de los gusanos, el pulso de tu corazón marca el descenso.

Por ella me levanto como un gigante, arrastro a quien sea a mi reino, reino de los gusanos, me alimento de ti, déjame arder en tus entrañas.

Y ella regresa como siempre, entre los ecos de las doncellas, como manada de lobos me derriba y me arranca un trozo del alma, no tengo nada que entregarle.

Salvaje y violenta, su rabioso canto se aleja entre las estrellas, contémplala desgarrar a las estrellas, el sacrificio por el nexo, el sacrificio es nuestro!!!

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